martes 24 de noviembre de 2009

Poesía de Zingara, ganadora de un concurso.


Extraordinaria la noche.....explendorosa luz, que pone alas al bodegón de esta vida inquieta, él cabalgando en la oscuridad, hacia un claro de luna, pá ver su piel color aceituna, besar sus labios, miel de espinos abiertos. En mi alegría despierto al viento, y en su propia agonía a mi pecho viene a refugiar.

Muero, resucito y vivo,
en el laberinto de sus
dedos,
en la caricia más profunda
que deja su aliento.

Al igual que la luna, se apasionó del Douro, y las estrellas se hicieron nodrizas del Universo, así, juegan dos filos de navajas, cortando a la brisa el hielo.

Mi bandolero, ladrón
de corazones,
teje mi abrigo
de helechos de sedal,
pá la lluvia,
primavera en otoño,
la cual como lágrimas
de eros, nos amaremos
en el desenfreno de los
abismos.

Sentada en sus rodillas, veo a la aurora despertar, susurra sinfonías abriendo las cuevas al día, le miro, me siento burbuja de corriente, me hace serpiente, baile de suspiro, quema al tocar.

Grandioso colorido el
que cae en mis ojos,
que valiente, es desvainar
la claridad, que arropa el
infierno,
de los demonios que a mi
piel vienen a quemar.

¡ No me importa, morir
...viviendo !
¡ No me importa, vivir
...muriendo!
si la canela de las ramas
de sus brazos, pá mi esta !

Zíngara




lunes 23 de noviembre de 2009

Tú tienes el reloj, yo tengo el tiempo.


No sé mi edad: nací en el desierto del Sahara, sin papeles...!

Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo

- ¡Qué turbante tan hermoso...!

- Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.

- Es de un azul bellísimo...

- A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados...

- ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?

- Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.

- ¿Por qué?

- Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.

- ¿Quiénes son los tuareg?

- Tuareg significa "abandonados", porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: "Señores del Desierto", nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.

- ¿Cuántos son?

- Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece... "¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!", denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.

- ¿A qué se dedican?

- Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio...

- ¿De verdad tan silencioso es el desierto?

- Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.

- ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?

- Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba... Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre... Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!

- ¿Sí? No parece muy estimulante. ..

- Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas... Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.

- Saber eso es valioso, sin duda...

- Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!

- Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?

- Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!

- ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?

- Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro...

- Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja...

- Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté... Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua... y sentí ganas de llorar.

- Qué abundancia, qué derroche, ¿no?

- ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso...

- ¿Tanto como eso?

- Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos... Yo tendría unos doce años, y mi madre murió... ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.

- ¿Qué pasó con su familia?

- Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa.... Entendí: mi madre estaba ayudándome...

- ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?

- De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di.. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo...

- Y lo logró.

- Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.

- ¡Un tuareg en la universidad. ..!

- Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella... Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra... Aquí, por la noche, miráis la tele.

- Sí... ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?

- Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!

- Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.

- Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde...

- Fascinante, desde luego...

- Es un momento mágico... Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor... La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor...

- Qué paz...

- Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo.

Entrevista realizada por VÍCTOR-M. AMELA a:

MOUSSA AG ASSARID




En sus manos.


En sus manos se derretirá esta nieve de invierno que hace que tirite en la soledad de la noche. Retirarás la ceniza de un fuego extinguido, y el peso de tu boca lo sentiré en los labios. Fina hierba mi piel para tu espalda.

Murmullo sagrado en el altar del amor, secreto trascendente en mi oído. Suave corcel en mi cintura, tú,, enorme en todo. Tiza de vida, sello incandescente en el alma.

Un ventisquero nuestro oculto a los ojos del mundo, con el sonido de tu risa, y la luz de tu mirada.

Sakkarah




domingo 22 de noviembre de 2009

Parece...


Parece que ser responsables nos asusta, o nos resistimos a ello. Da la impresión de que si somos responsables no haremos lo que queramos, no podremos ser espontáneos, que tendremos que ser demasiado racionales. Pero yo no lo creo así, para mí la responsabilidad es asumir lo que hacemos, sea espontáneo, diferente, o como sea.

Ser responsable no es aceptar un deber, es seguir el camino de lo que se quiere, y cuando uno hace lo que quiere lo arrostra siempre. Vivir como uno quiere es un desafío y una aventura.

Seamos responsables...


Sakkarah




sábado 21 de noviembre de 2009

A veces...


A veces no es malo el silencio, en el nos encontramos a nosotros mismos y las respuestas a lo que verdaderamente deseamos.

El misterio es bonito siempre que se llegue a algún claro.

La vida también tiene misterio y luz. No es sólo una fosa, en ella es donde están las verdaderas estrellas, las que se ven lucir.


Sakkarah




viernes 20 de noviembre de 2009

Es curioso...


Es curioso ver que la mayoría de las parejas, al terminar su amor, terminan mal. No sólo sacando los trapos sucios de toda la relación, sino que se niegan la palabra.

No entiendo, que si se ha amado, uno pueda hablar después con tanto desprecio de aquello que quiso. Imagino que cuando se rompe una relación, es que no todo ha ido de rosas, pero tampoco veo lógica en el desprecio que se pone en la persona a la que te unía el sentimiento.

Creo que la mejor manera de acabar es siguiendo con la amistad. Para la persona que aun sigue amando, es la manera más fácil de olvidar. Si se queda mal, el darle vueltas a lo que se dejó de decir, o al rencor por sentirse abandonado, hace que las pasiones se sigan moviendo; en cambio con la amistad se van apagando.

Todo lo que enciende, como la ira, remueve las ascuas.Mejor echar agua, que discurra como manso río.

Sakkarah




Charla entre la razón y el corazón.



¿Y si en realidad el tiempo no lo pudiese todo, si no fuese tan cierto que las cosas con el pasar de los días se van olvidando, o las heridas no se van cerrando, cuantas cosas cambiarían?


Porque es muy fácil pensar que con solo dejar pasar los días, meses o años las cosas se solucionan, y lo peor es que uno se auto convence, y se cree un superado, alguien que tuvo la suerte de superar un dolor y sobreponerse, y se vuelve a sentir fuerte...


Sin embargo, un buen día, quizá el menos pensado, todo el castillo que creías tan sólido comienza a temblar, porque te encuentras de nuevo cara a cara con el dolor, con ese sentimiento tan helado y tan dormido del que ya casi ni te acordabas, y que, muy a pesar de todo, sigue ahí, y comienza a despertarse con todas las fuerzas acumuladas por el tiempo en que estuvo inactivo y quiere salir, quiere gritar que está vivo y que va a dar pelea, por que la RAZÓN piensa:

"¡Otra vez no! ¿o acaso no te acuerdas el tiempo que te costo volver a ponerte en pie?, ¿o no te acuerdas de esas noche sin dormir, de esos desvelos y angustias, de tus días vacíos, de tus noches sin estrellas?. ¿Quieres realmente volver a vivir todo eso, o ahora que ya estas de pie no seria mejor que anduvieras por otros caminos? Porque, sinceramente, amores no te faltan, tienes la capacidad de enamorar a quien quieras, y te vas a hacer problema por un hombre/una mujer que, en realidad, no sabes si te quiere, no sabes si te engaña?...


¡Piensa! ¡no te equivoques! Una vez creíste tocar el cielo con las manos y en un instante descendiste al más profundo de los infiernos, ¿crees que vale la pena?.
Haz lo que te digo, no existen los amores eternos, y seguramente, todo eso lo único que te va a hacer es ilusionarte y volverte a lastimar." Y se hace un silencio eterno...

El CORAZÓN, aturdido por las palabras de la RAZÓN, se queda sin aliento, pero después de un rato de pensar, donde la RAZÓN ya creía tener ganada la partida, el CORAZÓN replica:


"No sé si tus palabras son del todo ciertas, pero sí sé que no son tampoco del todo equivocadas: no es lo mismo pensar que sentir, no es lo mismo razonar que hacer las cosas impulsivamente, porque los que piensan son aquellos que nunca se arriesgan, y pobre de aquel que no esté dispuesto una vez en su vida a perderlo todo por la persona que ama, pobre de aquel que no está dispuesto a olvidar, porque nunca será perdonado, pobre de aquel que es tan ciego y vacío, que no es capaz de dejar de lado todas las trivialidades de la vida por amor... Pobre de quien teniendo en frente el amor de su vida, no es capaz de quitarse la careta y sentir...

Porque el amor no sólo es alegría, no solo es paz y ternura, el amor es también dolor y lagrimas, es angustia y desvelo, es muchas cosas, pero bueno...la verdad es que no sé qué pesa más, si la RAZÓN o el CORAZÓN.


Lo que si sé es que si uno no siente se transforma simplemente en una roca, una cosa que no es capaz de demostrar cariño y confianza, un cuerpo sin alma.
Por eso creo que uno debe jugarse por lo que siente... le puede salir bien o mal, puede equivocarse o vivir el resto de su vida con la persona que ama... lo que sí es cierto es que jamás perdonaría a alguien que por rencor o desconsuelo no sea capaz de tomar a la persona que ama, y gritarle a todo el mundo que por ella daría la vida...


Y, por ultimo, otra cosa que tengo bien clara, es que el que se enamora soy yo, y el amor se siente con el CORAZÓN, no con la CABEZA".


Se hizo el silencio... y, sin mediar palabra, el CORAZÓN, decidió tomar el camino correcto... y fue tras el Amor...


Anónimo








jueves 19 de noviembre de 2009

Vivir por ti.


Si tuviera que habitar en el país de las sombras,
si el vacío cubriera mis ojos con un negro crespón.
La luz de mi amor me guiaría hasta encontrarte
en algún lugar del tiempo

Tu aliento me hace vivir,
me da fuerzas para seguir el camino.
Tu voz hace que mi corazón se cargue de ternura.
Tu mirada guía mis sueños.
La dulzura de tus besos me llena de pasión.

Cuando llega la noche me siento a tu lado,
te pienso, te sueño
y amanezco contigo en el más precioso abrazo

Vivir sin amarte es vivir despreciando
los bellos colores del arco iris,
es vivir la rutina gris de la vida.
Te amaré siempre porque me mantienes llena de luz,
luz que puedo irradiar a mi alrededor
por haberte conocido, amor.


Sakkarah




Dice...


Dice Gracián que hoy ser sabio cuesta más que antiguamente, y que es más difícil tratar con el otro. ¿Será que con el avance tecnológico nos hemos vuelto tan complicados como las máquinas? Esto lo digo por la dificultad para tratarnos con el otro. En cuanto a la sabiduría lo entiendo, porque la sabiduría la da la vida, la experiencia y el encuentro con uno mismo en el pensamiento.

Hoy vivir se vive, pero contrarreloj, con prisas, y casi sin pensar. Nuestros movimientos a veces se hacen mecánicos, y creo que nuestra mente también. Nos ponemos unos patrones fijos y fáciles con los que podemos tener todo controlado y juzgar al otro. Todo lo que se salga de ahí lo rechazamos y no lo intentamos comprender. Claro, es que comprender al otro necesita un esfuerzo del pensamiento, o de intentar ponerse en su lugar, pero estamos tan ajustados de tiempo, que se nos hace costoso.

Pero es tontería hablar de esto, pensar no divierte, no produce dinero, ni saca billetes gratis para unas buenas vacaciones en el extranjero, o un chalet mono al que invitar a los amigos para que lo admiren como si se tratara de un museo.

Que cosas digo, pensar, comprender...Creo que se borraron ya del diccionario estas palabras.

Sakkarah




miércoles 18 de noviembre de 2009

Citas



“Al hombre sólo le gusta contar sus problemas, pero no cuenta sus alegrías”

(Fiódor Dostoievski)


“Las cadenas de la esclavitud solamente atan las manos: es la mente lo que hace al hombre libre o esclavo”

(Franz Grillparzer)


“Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias”

(John Locke)

“Hay dos tipos de preocupaciones: las que usted puede hacer algo al respecto y las que no. No hay que perder tiempo con las segundas”

(Duke Ellington)

"Cuando uno realiza un viaje tiene ya algo que contar"

(Asmus).




martes 17 de noviembre de 2009

Siguiendo...


Siguiendo la marcha actual de la vida, parece que hemos perdido los papeles, que no sabemos cuál es nuestro lugar, y nos abrimos paso a manotazos. Antes nos decían como debíamos hacerlo todo, teníamos unas pautas por las que había que encauzarse; pero sería muy triste que necesitáramos de ello, que una vez que hemos roto las cadenas, no supiéramos sobrevivir a la libertad.

Quizá la vida sea una película, en la que nosotros somos actores y directores. Puede ser que al fin, nos podamos sentar a ver pasar las cómicas escenas, y también puede ser que nos tengamos que abochornar.

Sakkarah




 

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