sábado 30 de mayo de 2009

Las hojas verdes...


Las hojas verdes se mecen con el aire
El silencio deja que el cuerpo se estremezca con el sol,
y hace sentirse único, incrustado en la naturaleza, siendo un todo.

El sueño vence al caminante,
raptando de su corazón el más puro pensamiento.
La luz va arrastrando las sombras, haciéndolas enormes,
mientras la fresca brisa va erizando la piel.

Corre la magia entre las flores,
en una carrera, que quiere llamar la atención de la imaginación,
mientras el tiempo se hace cómplice con la noche.

La memoria no responde, dejando a la mente extasiada en el entorno.

Una sacudida desvía la mirada hacia el reloj, rompiendo el hechizo.
La realidad acude, haciendo que el cuerpo se enderece,
y prosiga su camino hacia donde nadie sabe.




Sakkarah



19 comentarios:

Christian dijo...

HOLA AMIGAAA, COMO ESTAS TU? BONITOS VERSOS LOS TUYOSSSSSSSSS, A VECES NOS DEJAMOS VOLAR INMERSOS EN UN PARAISO DE SUEÑOS Y DE REPENTE LA REALIDAD NOS LLAMA.
BESSITOSSSSSSSSS Y HASTA PRONTOOOOOO

Sakkarah dijo...

Muchas gracias, Christian. Un beso muy grande.

Tony dijo...

llovio

Sakkarah dijo...

No, Tony, que la lluvia no me gusta.

Muchos besos.

Chesana dijo...

En ocasiones la campanada del reloj (golpe duro en la cabeza) hace que nos demos cuenta de la verdadera realidad y no de la que "nos contamos" a nosotros mismos.

Un abrazo, amiga.

Adolfo Payés dijo...

Hermoso como siempre. me entrego a tus escritos..

saludos fraternos
con mucho cariño
un abrazo


besos

auroraines dijo...

Quiero extasiarme así Sak, qué lindo, quizá no tanto tiempo como el de la poesía pero es necesario hacerlo cuando se tiene la oportunidad. Me gustó mucho!! :)
Un beso

Jesús Arroyo dijo...

Siempre el tiempo, siempre la noche, pero ¿quién es el verdadero cómplice?
Un beso, Sakkarah.

TriniReina dijo...

Aquí, paseando contigo sobre las hojas verdes y cubierta por una brisa de melancolia...
Precioso

Abrazos

Anónimo dijo...

La magia acompaña a los sueños, el despertar nos habre caminos.

Como dice Serrat:"Caminante no hay camino, se hace camino al andar".

Besos Chiquilla.

Yo.misma

jnj dijo...

"Beatus ille qui procul negotiis[...]" Ya en tiempos de Horacio, pese a no existir los relojes de pulsera, resultaba difícil abstraerse de obligaciones.

Tus líneas y Horacio me han traído enseguida a Fray Luis y la escondida senda de los sabios:

"El aire el huerto orea,
y ofrece mil olores al sentido,
los árboles menea
con un manso ruido
que del oro y el cetro pone olvido"

Besos desde el imposible locus amoenus.

Marisa dijo...

Extasiarse ante tan
bella exposición.
"La fresca brisa
va erizando
la piel."

Un biquiño
de primavera.

El pequeño Richard dijo...

Sakkarilla, una vez te dije que si me abría un blog te lo diría. Pues bien, tengo uno pero es muy austero y se caracteriza por cuidar las entradas hasta el punto de que son muy escasas.
No escribas nada, porque soy muy perezoso a la hora de contestar.
Un saludo. elguantederita.blogspot.com

paky dijo...

El reloj siempre es el que nos avisa de la realidad, aunque no lo creamos.

Bonito poema.

Un abrazo....paky

salvadorpliego dijo...

Muy finos y de mucha calidad estos versos. Te los aplaudo.

Un fuerte abrazo.

merce dijo...

Melancólico, sutil y dulce poema.

Bonito blog.

Un beso.

Sakkarah dijo...

Sí, Chesana, la realidad a veces golpea...


Adolfo, muchas gracias por leerme.


Si, Auroraines, hay que sacar tiempo para nosotros, y para nuestro contacto con la naturaleza.

Jesús, a lo mejor el verdadero complice es el aire, la brisa...

Muchas gracias por pasear conmigo, Trini.

Sí, Yo misma, hacemos camino al andar. Muchas gracias por estar aquí.

Juanjo, me ha encantado fray Luis...No es imposible el lugar placentero, porque siempre que tú estés lo haces posible.

Muchas gracias, Marisa por tus palabras...

Pequeño Richard, qué ilusión tan grande me ha hecho verte, pensé que ya te habías olvidado de tu amiga...

Sí Paky, el reloj nos va marcando...

Gracias, Salvador por tus palabras para mi...

Merce, gracias por pasar, y por tus palabras.

Muchos besos para todos con mucho cariño.

Odiolanieve dijo...

Me ha encantado tu escrito. Casi te podía imaginar incluso la sensación de paz, como cuando se está flotando en una colchoneta en la piscina, con tranquilidad que la corriente no te arrastra y hace mucho calor y no televantarías jamás de ahí.
Muy bonito relato.
Mila musuak

Sakkarah dijo...

Od, me alegro que te haya gustado. Muchos besos.