
Puerto de Gran Canaria sobre el sonoro Atlántico,con sus faroles rojos en la noche calina y el disco de la luna bajo el azul romántico rielando en la movible serenidad marina. Silencio en los muelles en la paz bochornosa, lento compás de remos, en el confín perdido y el leve chapoteo del agua verdinosa lamiendo los sillares del malecón dormido. Fingen en la penumbra fosfóricos trenzados las mortecinas luces de los barcos anclados mirando entre las ondas muertes de la bahía. Y de pronto, rasgando la calma, sosegado, un cantar marinero, monótono y cansado, vierte en la noche el deje de su melancolía.
Tomás Morales, 1921
Gracias, Rubén el Navegante por dejarme este texto...
Tomás Morales, 1921
Gracias, Rubén el Navegante por dejarme este texto...
Atlántico Tomás Morales











8 comentarios:
Hermoso relato de un lugar encantador.
1 lugar, que parece que cautivo al autor.
Lo acompaña la imagen.
eL maR.
1 BESO
Sak
Me alegro que te guste. Nos lo dejó Rubén el Navegante.
Un beso, Agustín.
Impactante la calma, de la foto y del texto, serenidad.
Que linda entrada Sak.
Un abrazo
la foto hermosa y el poema maravilloso..
saludos fraternos con mucho cariño
un abrazo inmenso
que tengas un domingo muy hermoso
besos pero muchos
¡Qué preciosidad!
Sí, Auroraines, Ruben tiene buen gusto.
Muchos besos.
Montones de besos para ti, Adolfo.
Pasa un día muy bonito.
Gracias, Jesús, me alegra que te haya gustado.
Un beso.
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