viernes, 29 de mayo de 2009

Tajima...

Autor imagen: Ruth Palmer


Tajima no kami paseabas por su jardín una hermosa tarde de primavera. Parecía completamente absorto en la contemplación de los cerezos al sol. A algunos pasos detrás de él, un joven servidor le seguía llevando su sable. Una idea atravesó el espíritu del joven:

"A pesar de toda la habilidad de mi Maestro en el manejo del sable, en este momento sería fácil atacarle por detrás, ahora que parece tan fascinado con las flores del cerezo".

En ese preciso instante, Tajima no kami se volvió y comenzó a buscar algo alrededor de sí, como si quisiera descubrir a alguien que se hubiera escondido. Inquieto, se puso a escudriñar todos los rincones del jardín. Al no encontrar a nadie, se retiró a su habitación muy preocupado. El servidor acabó por preguntarle si se encontraba bien y si deseaba algo. Tajima respondió:

- Estoy profundamente turbado por un incidente extraño que no puedo explicarme. Gracias a mi larga práctica de las artes marciales, puedo presentir cualquier pensamiento agresivo contra mí. Justamente cuando estaba en el jardín me ha sucedido esto. Pero aparte de tí no había nadie, ni siquiera un perro. Estoy descontento conmigo mismo, ya que no puedo justificar mi percepción.

El joven servidor, después de saber esto, se acercó al Maestro y le confesó la idea que había tenido, cuando se encontraba detrás de él. Humildemente le pidió perdón.

Tajima no kami se sintió aliviado y satisfecho, y volvió al jardín.


Cuento Zen cogido de la red


8 comentarios:

  1. Muy bello el poema, no conocía el autor ya tome nota, de su nombre, gracias por compartirlo

    saludos fraternos con el cariño de siempre
    un abrazo inmenso

    besos
    que pases un buen fin de semana

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  2. Muy interesante el cuento.
    Interesante el instinto del maestro y buena meditación sobre el pensamiento del alumno.
    Yo creo que a todos se nos ocurren malas ideas de vez en cuando, no porque queramos ponerlas en práctica sino porque somos humanos, fluyen y pensamos: si no fuera porque no somos de mala calaña ahora habría la oportunidad de... X
    Pero queda en una simple ocurrencia que dura segundo y que se olvida.
    Mila musuak

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  3. Gracias, Adolfo, me alegro que te guste.

    Sí, Od, es que llevamos una parte mala dentro...La solemos vencer.

    Besos para los dos.

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  4. Sintió la mala vibración que le envió su acompañante, y eso es verdadero, se palpa en el aire ;)
    Besos de buena onda

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  5. Sí se otan esas vibraciones, Auroraines.

    Muchos besos.

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  6. Un bello cuento que nos dice
    cuanto puede percibir el
    ser humano cuando se mantiene
    en comunión consigo mismo.

    Un abrazo

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  7. En ocasiones la belleza reside en la sencillez. Es el caso de este breve cuento. Sin alardes, sin grandilocuencia, nos han contado una pequeña historia de la que poder sacar conjeturas. Gracias por traerlo y que el resto lo podamos leer.

    Un abrazo fuerte, amiga mía.

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  8. Sí, Marisa, así es como dices.

    gracias a ti, Chesana, por estar aquí.

    Muchos besos a las dos.

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