miércoles, 3 de junio de 2009

Me basta así.


Si yo fuese Dios y tuviese el secreto
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderoscuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
—de esto sí estoy seguro: pongotanta atención cuando te beso—;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico,
pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haríalo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia luz,
y corrasla cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavíade sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que,
en unión de mí mismo,
recuperas y salvas,
mueves, dejas
abandonado cuando
—luego— callas...


(Escucho tu silencio.
Oigo constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta).




Angel Gónzalez


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...