sábado, 25 de julio de 2009

Renuncia


He renunciado a ti. No era posible
Fueron vapores de la fantasía;
son ficciones que a veces dan a lo inaccesible
una proximidad de lejanía.

Yo me quedé mirando cómo el río se iba
poniendo encinta de la estrella...
hundí mis manos locas hacia ella
y supe que la estrella estaba arriba...

He renunciado a ti, serenamente,
como renuncia a Dios el delincuente;
he renunciado a ti como el mendigo
que no se deja ver del viejo amigo;

Como el que ve partir grandes navíos
como rumbo hacia imposibles y ansiados continentes;
como el perro que apaga sus amorosos brios
cuando hay un perro grande que le enseña los dientes;

Como el marino que renuncia al puerto
y el buque errante que renuncia al faro
y como el ciego junto al libro abierto
y el niño pobre ante el juguete caro.

He renunciado a ti, como renuncia el loco a la palabra que su boca pronuncia;
como esos granujillas otoñales,
con los ojos estáticos y las manos vacías,
que empañan su renuncia, soplando los cristales en los escaparates de las confiterías...

He renunciado a ti, y a cada instante
renunciamos un poco de lo que antes quisimos
y al final, !cuantas veces el anhelo menguante
pide un pedazo de lo que antes fuimos!

Yo voy hacia mi propio nivel. Ya estoy tranquilo.
Cuando renuncie a todo, seré mi propio dueño;
desbaratando encajes regresaré hasta el hilo.
La renuncia es el viaje de regreso del sueño...

Andrés Eloy Blanco

13 comentarios:

  1. Hermoso poema.. gracias por compartirlo..

    Excelente

    Un abrazo siempre grande
    Saludos fraternos

    Que tengas un buen fin de semana

    ResponderEliminar
  2. Que final....,precioso.
    Espero que no renuncies a seguir escribiendo tu alma...sobre tu alma niña de imagenes en los ojos.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  3. Si no nos correspondía, es necesario el viaje de regreso del sueño y recuperarnos.
    Buen fin de semana.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Muy bonito poema, la renuncia a lo esencial,,grandeza de espiritu.
    Un abrazo muy grande,y feliz noche.

    ResponderEliminar
  5. Si, Adolfo, a mi también me pareció hermoso.

    Sí es un final precioso, Silencio. Yo no renuncio, os tengo que dar mucha lata.

    Sí, Auroraines. Es importante recuperarse.

    Es bueno tener un espíritu grande Ninfa...

    Muchos besos para todos.

    ResponderEliminar
  6. Un hermoso poema de
    renuncias obligadas.

    Besos.

    ResponderEliminar
  7. Decisiones como esa son tan difíciles, Sakkarah... y empeora la cosa que somos tan hijos del deseo!

    Recibe abrazos!

    ResponderEliminar
  8. La paz que otorga la renuncia cuando comprendemos que no habrá futuro para ese amor que ya nos duele...

    Abrazos

    ResponderEliminar
  9. De genio. Renunció porque tenía que renunciar, porque era lógico.

    ResponderEliminar
  10. que lindo y triste .....es agridulce que a veces renunciar es amar.... SERGIO

    ResponderEliminar
  11. Me quedo con esta frase:¡cuantas veces el anhelo menguante
    pide un pedazo de lo que antes fuimos!
    Tiene que ser muy dificil renunciar...y aunque se consiguiera,como se puede renunciar a los sentimientos del alma?

    Precioso texto Sakkarah,nos dejas.

    Muaks

    ResponderEliminar
  12. Estupendo y triste poema. Conciencia y decisión, que dificil.
    ¿como tapar los ojos a un corazón?
    Besos

    ResponderEliminar
  13. que identificada me siento con este poema...


    tuve que renunciar a él...


    y me dolió como si me hubieran traspasado por el cuerpo un millon de agujas oxidadas...



    hermoso!

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...