domingo, 9 de agosto de 2009

El intruso.


Amor, la noche estaba trágica y sollozante
Cuando tu llave de oro cantó en mi cerradura;
Luego, la puerta abierta sobre la sombra helante,
Tu forma fué una mancha de luz y de blancura.
.
. . . .Todo aquí lo alumbraron tus ojos de diamante;
Bebieron en mi copa tus labios de frescura,
Y descansó en mi almohada tu cabeza fragante;
Me encantó tu descaro y adoré tu locura.
.
. . . .Y hoy río si tú ríes, y canto si tú cantas;
Y si tú duermes duermo como un perro á tus plantas!
Hoy llevo hasta en mi sombra tu olor de primavera;
Y tiemblo si tu mano toca la cerradura,
Y bendigo la noche sollozante y oscura
Que floreció en mi vida tu boca tempranera!

Delmira Agustini




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...