martes, 13 de octubre de 2009

La otra mejilla.


La otra mejilla Existía un monasterio que estaba ubicado en lo alto de la montaña. Sus monjes eran pobres, pero conservaban en una vitrina tres manuscritos antiguos, muy piadosos. Vivían de su esforzado trabajo rural y fundamentalmente de las limosnas que les dejaban los fieles curiosos que se acercaban a conocerlo los tres rollos, únicos en el mundo. Eran viejos papiros, con fama universal de importantes y profundos. En cierta oportunidad un ladrón robó dos rollos y fugó por la ladera. Los monjes avisaron con rapidez al abad. El superior, como un rallo, buscó la parte que había quedado y con todas sus fuerzas corrió tras el agresor y lo alcanzó: " Que has hecho? Me has dejado con un solo rollo. No me sirve. Nadie va a venir a leer un mensaje que está incompleto. Tampoco tiene valor lo que me robaste. O me das lo que es del templo o te llevas también este texto. Así tienes la obra completa." "Padre, estoy desesperado, necesito urgente hacer dinero con estos escritos santos". " Bueno, toma el tercer rollo. Si no se va a perder en el mundo algo muy valioso. Véndelo bien. Estamos en paz. Que Dios te ilumine." Los monjes no llegaron a comprender la actitud del abad. Estimaron que había estado flojo con el rapaz, y que era el monasterio el que había perdido. Pero guardaron silencio, y todos dieron por terminado el episodio. Cuenta la historia que a la semana , el ladrón regresó. Pidió hablar con el Padre Superior: " Aquí están los tres rollos, no son míos. Los devuelvo. Te pido en cambio que me permitas ingresar como monje. Mi vida se ha transformado" Nunca ese hombre, había sentido la grandeza del perdón, la presencia de la generosidad excelente. El abad recuperó los tres manuscritos para beneficio del monasterio, ahora mucho más concurrido por la leyenda del robo y del resarcimiento. Y además consiguió un monje trabajador y de una honestidad a toda prueba. El agresor espera agresión, no una respuesta creativa, inesperada, insólita. No sospecha, la conmoción, del poder incalculable de la otra mejilla.


Enrique Mariscal



11 comentarios:

  1. Cuando en un corazón herido, el AMOR se hace presente siempre triunfa...el AMOR todo lo puede...la agresión, la violencia sólo atrae más agresión, más violencia...
    Me gusta tus reflexiones Sakkarah.
    Cariños

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  2. La otra mejilla..
    La vida nos enseña de todo..

    Bella reflexión..

    Un abrazo..
    Saludos fraternos...

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  3. Una bella historia. Lástima que no haya mucha gente capaz de reaccionar así ante una agresión. Un beso, guapa,
    V.

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  4. Me alegra que te haya gustado el cuento, Mariana, este no es mío.

    Sí, Adolfo, la vida nos enseña mucho...

    Sí, Poeta, ya hay poca gente que reacciones así.

    Muchos besos a los tres.

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  5. HOla Sakkarah, muy chulo.No me esperaba ese final =)

    Gracias por este cuento de hoy. Un abrazo

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  6. Las parábolas siempre son perfectas, salvo en su grado de verosimilitud.

    Un montón de besitos en tu otra mejilla.

    Y en la una, también; que es igual de estupenda.

    Por cierto, precioso el cartelito de más abajo. Y tu "estoy" y tu colina...

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  7. Me dejaste pensando... me gusta la forma en q lo termianste...
    un beso grande!

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  8. La historia es fantástica... pero, con argumentos diferentes, yo hace mucho tiempo que empecé seriamente a plantearme no volver a poner la otra mejilla, porque no siempre funciona.

    Un beso, amiga.

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  9. Espléndida leyenda-cuento. Lo único malo es que la vida real no funciona así, una pena.

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  10. Me alegra que te guste, Como te lo digo.

    Juanjo, ¡menos mal que a ti no sólo te tengo que poner la otra mejilla! Siempre las dos. No hay cosa más bonita que recibir tus besos.

    siab, este no lo he escrito yo, me alegra que te gustara.

    Diávolo, es cierto que a veces nos dan palos que obligan a escarmentar.

    Chesana, es una pena que no pueda ser así.

    Mil besos a todos.

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  11. Dicen que amor con amor se paga.
    El escrito es estupendo y el mensaje también, pero yo que soy algo pesimista pienso que actitudes como la del padre prios y finales felices se dan en contadas ocasiones.
    Sería estupendo, que no se pierdan las esperanzas.
    Por cierto la música de fondo es una maravilla, me encanta.
    Besitos

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