lunes, 23 de noviembre de 2009

Tú tienes el reloj, yo tengo el tiempo.


No sé mi edad: nací en el desierto del Sahara, sin papeles...!

Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo

- ¡Qué turbante tan hermoso...!

- Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.

- Es de un azul bellísimo...

- A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados...

- ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?

- Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.

- ¿Por qué?

- Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.

- ¿Quiénes son los tuareg?

- Tuareg significa "abandonados", porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso: "Señores del Desierto", nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.

- ¿Cuántos son?

- Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece... "¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!", denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.

- ¿A qué se dedican?

- Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio...

- ¿De verdad tan silencioso es el desierto?

- Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.

- ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?

- Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba... Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre... Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!

- ¿Sí? No parece muy estimulante. ..

- Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas... Y a dejarte llevar por el camello, si te pierdes: te llevará a donde hay agua.

- Saber eso es valioso, sin duda...

- Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!

- Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?

- Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser, ¡porque cada uno ya es!

- ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?

- Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro...

- Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja...

- Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté... Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua... y sentí ganas de llorar.

- Qué abundancia, qué derroche, ¿no?

- ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso...

- ¿Tanto como eso?

- Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos... Yo tendría unos doce años, y mi madre murió... ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.

- ¿Qué pasó con su familia?

- Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa.... Entendí: mi madre estaba ayudándome...

- ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?

- De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di.. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo...

- Y lo logró.

- Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.

- ¡Un tuareg en la universidad. ..!

- Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella... Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra... Aquí, por la noche, miráis la tele.

- Sí... ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?

- Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!

- Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.

- Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde...

- Fascinante, desde luego...

- Es un momento mágico... Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor... La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor...

- Qué paz...

- Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo.

Entrevista realizada por VÍCTOR-M. AMELA a:

MOUSSA AG ASSARID




12 comentarios:

  1. Que bonito y que gran verdad, sin embargo Sakk no creo que todo eso les sea suficiente, sino no habrían los movimientos migratorios que hay, es pura poesía. En occidente pasó antes, la gente abandonó la ganadería y la agricultura, la tranquilidad de los pueblos y ellos no se van mas porque cada día se lo ponen mas dificil.
    Besos

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  2. TUAREG...
    Leí un buen libro, escrito por Alberto Vazquez Figueroa.

    Fascinante entrevista!
    Buena noches, un beso.

    Hímero

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  3. Me has dejado impresionada!! no sabes lo q me ha gustadooo wooww maravillosooo :)
    un beso!!

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  4. Me gusta mucho esta entrevista..

    Gracias por compartirla..
    Un beso preciosa.

    Un abrazo
    Con mis
    Saludos fraternos

    Que tengas una muy buena semana..

    Pd:Estaba ausente por cuestiones de salud..
    pero ya de regreso por aquí..

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  5. Dos tuaregs en un día. Vale la pena releer. Gracias por el anticipo.

    Yo también leí la novela a que alude Hímero y el recuerdo de mi entusiasmo de lector adolescente me llevó años más tarde a "La iguana". No puedo decir que me desagradase, pero yo ya no era aquel lector de entonces.

    Besos de color azul.

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  6. La diferencia de culturas y vidas tan diferentes, condicionadas por su entorno y grado de desarrollo a la vez que se muestra las desigualdades que existen en el supuesto "mundo globalizado".
    La imagen impacta, la piel parece haberse mimetizado con el azul de su turbante.
    Gracias por traer la historia del pueblo Tuareg.
    Un beso y buena semana!

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  7. Hace tiempo en el blog de lobo astur lei esta entrevista, despues me llego al correo a modo de cadena, ahora tu me la vuelves a recordar.
    Que gran verdad nosotros tenemos el reloj y ellos el tiempo.
    Siempre he sentido fascinación por los hombres azules (los tuareg).
    Un bello post
    Un saludo Sakk

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  8. Buenos días, una entrevista interesante. Algo de tuareg debo de tener porque me encanta ese color azul añil, me gusta dejarme orientar por el sol y las estrellas, y bueno, el reloj y el tiempo nunca fuimos buenos amigos.

    Así que pensé en ir a hacer una visita a mi familia, los tuaregs, y dejar de asistir al trabajo esta mañana...

    Besotes

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  9. ¿Sabs? Es una magnífca lección. Me gusta mucho el encabezamiento- final.
    Un beso, Sakkarah.

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  10. Supongo que su vida será dura, Od; pero es cierto que disfrutan mucho más de todo que nosotros.

    Himero, a ver si algún día saco más tiempo y leo ese libro, tiene que estar bonito.

    A mi también me gustó mucho, Siab...

    Me alegra que te guste, Adolfo, y me alegra tu vuelta.

    Bueno, Juanjo, es que me gusto y lo traje. No he leído ninguno de los dos.

    Gracias, Auroraines, es bonita la imagen, sí.

    Eurice, a mi me ha venido en el correo, pero me gustó tanto que la traje aquí.

    Myself, sé que eres la más parecida a un tuareg...

    Sí, Jesús, a mi me parece una buena lección.

    Muchos besos a todos.

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  11. Realmente precioso por la realidad el texto..
    Gracias por darlo a conocer..
    Besos y cariños grandes

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  12. Me alegro que te guste, Calida Sirena. Muchas gracias.

    Un beso muy grande.

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