miércoles, 3 de febrero de 2010

He despertado...


He despertado abrazada a la almohada y me cuesta desperezarme tras este sueño. Aún tengo la sensación de sentirte a mi lado, de tener mi cabeza apoyada en tu hombro. Da rabia darse cuenta que la funda no tiene el tacto de tu piel.

Esta vez, la pesadilla es abrir los ojos a un nuevo día.

Mis sábanas están húmedas, ya no hace frío en la noche, y el sueño fue agitado. También por las lágrimas al despertar a la cruda realidad de no estar a tu lado. Quisiera haberme quedado prendida en el sueño.

Aún mis manos pasean por tus interminables piernas. Tu cuerpo es como el pecado que invita al anatema. Este amor es locura en el estudio de lo que te hace sentir placer. Tu desnudo, el calor que desprende tu cuerpo, me hace despertar deshecha en las caricias. Sigo sintiéndote esposado a mi cadera, palpando cada rincón que poseo. Tu aliento en mi nuca, mientras yo inclino la cabeza esperando ese cosquilleo que sacude todo mi cuerpo cuando siento tus labios. Me pasaría una vida con mis brazos colgados a tu cuello.

Es hora de levantarse...

Sakkarah




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...