martes, 16 de febrero de 2010

El reloj



Los chinos ven la hora en los ojos de los gatos. Cierto día, un misionero que se paseaba por un arrabal de Nankin advirtió que se le había olvidado el reloj, y le preguntó a un chiquillo qué hora era.

El chicuelo del Celeste Imperio vaciló al pronto; luego, volviendo sobre sí, contestó: «Voy a decírselo.» Pocos instantes después presentose de nuevo, trayendo un gatazo, y mirándole, como suele decirse, a lo blanco de los ojos, afirmó, sin titubear: «Todavía no son las doce en punto.» Y así era en verdad.

Yo, si me inclino hacia la hermosa felina, la bien nombrada, que es a un tiempo mismo honor de su sexo, orgullo de mi corazón y perfume de mi espíritu, ya sea de noche, ya de día, en luz o en sombra opaca, en el fondo de sus ojos adorables veo siempre con claridad la hora, siempre la misma, una hora vasta, solemne, grande como el espacio, sin división de minutos ni segundos, una hora inmóvil que no está marcada en los relojes, y es, sin embargo, leve como un suspiro, rápida como una ojeada.

Si algún importuno viniera a molestarme mientras la mirada mía reposa en tan deliciosa esfera; si algún genio malo e intolerante, si algún Demonio del contratiempo viniese a decirme: «¿Qué miras con tal cuidado? ¿Qué buscas en los ojos de esa criatura? ¿Ves en ellos la hora, mortal pródigo y holgazán?» Yo, sin vacilar, contestaría: «Sí; veo en ellos la hora. ¡Es la Eternidad!»

¿Verdad, señora, que éste es un madrigal ciertamente meritorio y tan enfático como vos misma? Por de contado, tanto placer tuve en bordar esta galantería presuntuosa, que nada, en cambio, he de pediros.

Charles Baudelaire



10 comentarios:

  1. Siempre con la admiración
    a las palabras de un genio
    como es Charles Baudelaire.

    Besiños

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  2. No conocía el texto.
    ¡Siempre tan efectivamente activa, Sakk! Te felicito, aunque ya sabes de mi admiración por ti.

    Cada dos por tres ando canturreando el viejo bolero: "Reloj, no marques la hora, porque voy a enloquecer..."

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  3. Ah, y besos, muchos besos, que no sólo de admiración vive el hombre, sino también de cariño.

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  4. Sí, Marisa, a mi me gusta mucho Baudelaire. Besiños para ti

    Juanjo, me alegra mucho cada vez que encuentro algo que tu no conoces...Pocas veces pasa, pero me llevo una alegría. Jajajaja.
    Mas grande es aún la admiración que siento yo por ti. Muchos besos con cariño.

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  5. Fantastico. No lo conocía, pero me enamoré de el. Besos!

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  6. Cada vez que vuelo a leerlo, me gusta un poco más.

    Abrazos

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  7. Magnífico, que vivan los amores y los hombres que aman así.
    Genio Baudelaire ;)
    Un beso

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  8. Que delicia para el alma y cuerpo de la musa que fue la inspiración de estas palabras geniales.

    Mi flor para ti.

    LiLith

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