domingo, 2 de mayo de 2010

Hojas de hierba


Cuando escuché al sabio astrónomo,
cuando las demostraciones y números fueron puestos en columnas ante mis ojos,
cuando me fueron mostradas las cartas celestes y diagramas, para que las sumara, dividiera y midiera,
cuando escuchaba al astrónomo dar su aplaudida lección en el aula, ¡ de pronto -inexplicablemente- me sentí fatigado y enfermo !
Hasta que, levantándome y deslizándome afuera, salí a vagar solo, en la mística atmósfera nocturna, y, de cuando en cuando,
alzaba mi vista a las estrellas en perfecto silencio.


Walt Whitman




6 comentarios:

  1. Al encuentro de la deseada paz y belleza de las estrelas...



    Un abrazo Sak

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  2. Que encuentres esa paz y esa belleza, Merce.

    Un abrazo y un beso.

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  3. A veces basta un sentimiento...la belleza en la contemplación de las estrellas..el silencio mientras las miras es mucho mejor que yna larga explicación.
    Besos!!
    Me encantan tus pequeñas joyas de tu blog!!

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  4. Volvió al origen, la observación que posibilitó al astrónomo trazar diagramas e interpretar fenómenos convirtiéndolos en leyes.
    Me gusta mirar las estrellas, cuando viajo por la noche en agradable compañía o antes de atravesar la puerta de mi casa, Venus, la Cruz del Sur o las Tres Marías...

    Besos

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  5. Me gusta la tranquilidad de la noche combinada con el resplandor de las estrellas.

    Te hace soñar en cosas muy bellas

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  6. me gustó especialmente el final....
    besos

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