Con la persiana bajada, sin mirar el cielo que refleja otros sueños; atravieso el ya eterno silencio para seguir siendo un susurro de amor en tu oído. Un llanto que no acaba.
Soy un deseo que vaga en las neblinas frías, una ínfima huella en tu alma. Naufragio, soledad y engaño.
Una sombra, un contorno gigante, siempre me acompaña. Unos ojos almendra, un asiento, los árboles. El camino a tu lado. Un abrazo queriendo apresar un sueño que se difumina y se pierde. Fuerte, muy fuerte, no te hago daño.
Sakkarah

14 comentarios:
Uhhh...q movilizante...me haces acordar a situaciones mias...buee me encantan tus palabras, besitos
Todos estamos llenos de deseos que por desgracia la mitad más uno se quedan en eso deseos, gravitando por el espacio sideral sin dejar nunca de volar.
Un abrazo
Por favor, no daño a nuestros Sakkarah. A menos que ella quiere ser 'hurt'-sonrisa!
un beso
Atrapalo Sakkarah, fuerte así puede oir tu susurro y no se difumina.
Un beso
Muchos deseos se nos escapan, son tan etéreos y tan escurridizos que resulta casi imposibles de atrapar. Un abrazo.
(desechando los zarpazos) el que abraza fuerte, nunca hace daño o solamente a si mismo. También es bonito dejarse abrazar.
Un beso.
Je, je, je, Escuchando palabras, muchas gracias.
Besitos para ti.
Sí, Jose; pero alguna veces la felicidad está en el trayecto que hacemos al intentar cumplirlos.
Un beso.
Jajaja, Steve, no te preocupes.
Un beso.
Jajaja, Aurorainés, me has hewcho mucha gracia. Un besito.
!!Abrazos!!!!!!! Cuanto dicen!!!! más q mil palabras.Me encanta dar abrazos!!!!!!!!!! Desde el fin del mundo BRAZOSOSOSOSOSOSOSOS.!!!!!!!!!!!!!!
Es cierto Sheol, a veces deseamos lo imposible.
Un beso.
Pues un gran abrazo, buscador, y un beso.
Muchos barazos para ti, Anamaría. Mil besitos.
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