Somos caducos, incluso tenemos contados los días en el recuerdo de otros; pero nuestros secretos, los hace eternos en el silencio donde moran.
Nadie sabe donde los esconde nuestra otra parte del yo. Una mano siniestra no deja emerger lo arcano, lo guarda y atesora como vivencia intensa.
Mis ojos ya miran otro paisaje. Admiran las pequeñeces que pueblan la distancia al horizonte, se empapan de la sabiduría de los signos.
De mi interior nace un rumor que se hace grande, grita rebeldía y cambio; se queja de esa cárcel de recuerdos a la que sometí mi vida. Hay paja que quemar, que sólo fue eso, paja.
Sakkarah

12 comentarios:
Es verdad parece imposible desechar recuerdos, unos por tristeza otros por alegrías,son como un virus inoculado en una parte de nuestro ser estando siempre de centinelas alerta.
Un abrazo
A veces nos resistimos
a quemar esos recuerdos,
al fin y al cabo es como quemar
parte de uno mismo.
Besos
Mi querida Sakkarah: Podría ser perfectamente un poema porque tus letras van cargadas de belleza. Es verdad que somos caducos, incluso hay esos pensamientos o recuerdos que a espaldas nuestras se esconden para que no los expulsemos pero también para ellos llega su hora porque evolucionamos y no podemos admitir lastre en ese nuevo caminar.Caminemos...
Brisas y besos.
Malena
Sí, Jose. Es como dices...
Un beso.
Sí, Marisa, pero, a veces, esos recuerdos nos entorpecen el día a día, nos quitan de vivir cosas nuevas.
Un beso.
M;uchas gracias por tus palabras y reflexión, Nacida en África.
Muchos besos.
Sabes Sak, pones las cosas de manera tal, que aunque uno lea y de primer momento nos mueve algo pesaroso dentro nuestro,al volver a releer todo se acomoda y nos muestra lo q realmente vos queres q veamos.Todo lo q nos brindas a diario por lo menos a mi, me deja una enseñanza.Y es verdad los recuerdos estan,solo debemos seleccionarlos.Uffff dificil tarea, pero no imposible.Abrazosososososos.
Una bonita y certera reflexión...
Hay que atesorar los momentos que nos llevamos, con ellos vamos marcando camino. Esa caja de recuerdos es imposible desechar, pero no es imposible sacarlos de vez en cuando y sonreir, es el eje de la vida, el transito de. Cada paja es una huella, y esa huella si es paja mucho mejor, nada se debe tirar, no somos dueños de nuestra cárcel la cual pienso que es son irremediables.
Un enorme beso
Gracias, preciosa Anamaría , por tus palabras. A mi me enseña tu alegría... Muchos besos.
Soledad, a veces somos nosotros nuestros peores carceleros...
Muchos besos.
A veces recordamos demasiado los malos recuerdos olvidando los buenos. Deberíamos de intentar quedarnos con los buenos y lo otro quemarlo... quemar la paja.
Besos.
Sí, Pedro, hay que quedarse con lo bueno, con lo que nos inyecta ilusión.
Un beso.
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