martes, 9 de agosto de 2011

Las lágrimas...

Las lágrimas fueron tan cortas como la ausencia de las cigüeñas.


Ya no me quita la luz la sombra de la tristeza. Entre las pajas del nido, encuentro la respuesta. Todo vuelve, la vida restaura, y allí tendré su mirada cada amanecer. Caí sin tocar el suelo, sin palpar el llanto callado de la piedra. El roce hizo herida de corta sangre, que ha parado el líquido incoloro de otra palabra.

Está al llegar su imagen a contraluz. Erguida señal de que el amor retorna. Se llenará de flores el lugar donde la raíz del árbol no pudo engarzarse entre la tierra. Y el clamor, la cadencia de su voz, nacerá como espejo de sol entre la brisa.

Hoy la palabra va mutilando el tiempo hasta llegar a tus brazos. Los pasos alados y lentos acortaron ya las distancias. Invisibles sonrisas, robadas a unos labios, acompañan mi día.

Sakkarah
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...