lunes, 24 de octubre de 2011

Presente



Mirar hacia el presente es lo más inteligente que podemos hacer. Lo más sensato y lo más sabio. Jugar la vida no es malo. Jugarla bien es saber perder y saber ganar y en cada momento aprender a levantarse. O hundirse dado el caso de que todo a nuestro alrededor sea tan perfecto, porque nunca lo es. No escoger lo mejor para una cuando no se tiene motivo para sentirse desafortunada, es una manera de "hundirse" bien, pues la monotonía de lo perfecto se rebela para sentir el movimiento de la vida. Es recomendable, pero sólo un poquito. Sería injusto elegir mal, cuando se tiene la opción de elegir bien. Hay quienes en su vida ni tan siquiera pueden elegir.






Lyra

10 comentarios:

charlyelduro dijo...

Nuestra vida transcurre llena de compromisos impostergables. Así lo hemos decidido – u otros lo han hecho por nosotros-. La vida se parece a una partida de ajedrez en la cual cada pieza tiene sus movimientos y sus recorridos.Debemos saber elegir la pieza y el movimiento correcto.

Interesante entrada, buena semana. Bso

Sakkarah dijo...

Así es, Charly.

Un beso.

pedrojescritor dijo...

El problema es saber cual es la mejor opción, a priori puede ser la mala la que parece correcta.
Besos.

Sakkarah dijo...

Pues nucna se sabe hasta que no se desarrollan los acontecimientos... Un beso.

Sheol13 dijo...

El futuro es incierto, aunque lo tengas todo muy bien planeado siempre se puede torcer algo. Un abrazo.

Sakkarah dijo...

Sí, Sheol, lo que realmente tenemos es el presente. En el se hace el futuro. Un beso.

laindefensiónaprendida dijo...

Van dos cerdos a la cochiquera a comer, uno llega antes que el otro:
-¡Díme!...¿Qué hay de comida?

-¡Bahhh!... otra vez perlas¡¡!!!.

Un beso

Sakkarah dijo...

Jajaja, muy bueno, indefensión.

Un beso.

anamaria dijo...

Y eso es lo bueno de la vida!!!!! tener opciones, de nosostros depende q hacer, seguro q vamos a equivocarnos y de ahi saldrà o no lo q queramos hacer.El q no comete errores, no vive. Abrazosososososososos.

Sakkarah dijo...

Pues sí, Anamaría, tener opciones es tener algo de libertad...

Muchos besos.