Puedo hacer castillos y deshacerlos, puedo ser amada y no, puedo darme o recogerme. En este mundo de la imaginación todo es posible.
Con las palabras se juega, pero con mi sentimiento no. Ni yo, ni nadie. Hubo un día que abrí los ojos a mí misma, y me di cuenta de los andrajos que de mí hice. Aquel día se construyó un tope que ya nadie podría sobrepasar.
Con mis puertas abiertas, entran, se pasean, yo lo permito y acojo; pero me gusta que traten cada reliquia con cariño. Si noto desprecio, mi mano ya no tiembla, y con dolor cierro la puerta. No me gusta que arrasen sin aprecio. No hay nada de valor, pero se ve en la puerta que es sencilla como todo el edificio. No se hace ostentación.
Sólo un poeta puede sacar paisajes interiores envueltos en belleza. No siempre es imprescindible entenderla, basta el simple hecho de poder recrearse en ella.
Escribe sobre sí misma a fin de comprenderse y de constituirse. Ambas cosas son recíprocas: es necesario comprenderse para constituirse, pero también constituirse para comprenderse.
En blanco vestido bordo azucenas de soledad y lirios de olvido. Con esta ternura tan triste del que sabe de derrota, lo coloco plegando los recuerdos en la caja de la desesperanza y el velo de la impotencia cae sobre el raso del amor. Mi gran amor.
Escucha niña, cuando te alaben llamándote bella, o te humillen llamándote fea, no escuches a nadie. Sólo quieren encerrarte en el espejo de una soledad diferente. Tú debes vivir, no debes agradar, la belleza está en la vida. Cuando te leen Caperucita Roja, te quieren mostrar el miedo de escoger por tí misma el camino. Estáte atenta, niña, los verdaderos lobos son todos aquellos que matarán tu libertad.
Cuando te leen Blanca Nieves es para convertirte en sirvienta, aunque sea de un hombre tonto y enano. Rebélate, niña !! es humillante servir si no es un gesto recíproco. Cuando te lean la Bella durmiente te están inyectando un potente veneno para frenar tus ideas, así, cuando seas mayor, un hombre sin muchos problemas será dueño de tu cerebro. No te duermas, niña !!
Tu inteligencia les da miedo, por eso te llaman tonta. Pero , cuando te dicen que eres inteligente, no te fíes demasiado, niña, quieren quizás intentar que aceptes sus posturas interesadas.
Cuando te dicen que eres dulce y buena, ponte en guardia, quieren decir que te tienen en el bolsillo y controlan los latidos de tu corazón. ¿ Eres dulce o te han domesticado ? Cuando te dicen que eres pulida y ordenada, pobre niña, estas ya enmohecida, han hecho de tí una estatuita que no se ensucia porque no se mueve.
Cuando te enseñan a vivir triste, prueba la locura, niña. El dolor es una realidad que se debe afrontar cuando se presenta, no un valor sobre el cual edificar la vida. Sobre nuestras rentas infelices demasiados hombres han vivido de renta. La felicidad es el mayor desafío. ¿Quién cree ya que es una utopía?
El sendero va paralelo, sin cruces. Lejos está la gente, a la que miro mientras pienso y crezco. Mis pies son como autómatas, saben que hay que avanzar, y lo hacen.
Mi medio es el aire, y el roza mi cara, para advertirme de su compañía. El hace que vuele en algunas ocasiones, me eleva a lugares cómodos, para que me pueda sacudir el polvo del camino. Me siento libre cuando hay firmeza en mis propósitos, cuando no están contaminados por intereses ajenos.
En el pensamiento van todos los seres que quiero. El tiempo, las distancias, o la vida, no hacen probable que esté siempre junto a ellos; pero viajan conmigo, son mi aliento de vida.
La vida hace un guiño burlón cuando pretendemos que la armonía sea consenso. En aceptar la dificultad para encajar las piezas está la serenidad.
Corre la belleza cuando yo ando, corre el paisaje. Nada hay inmóvil, ni siquiera el amor que ahora siento.
No, no hay momento que no ocupes mi mente. Te instalaste en mi para vivir una vida que no sientes.
Ante ti dejo caer vanas palabras que no quieren dejar ver un significado profundo. Es el silencio quien sabe hasta donde puede llegar un sentimiento.
Intento dar a entender un semblante impasible, cuando mi alma suspiraría por una palabra tuya, por una gota minúscula escapada de tus ríos de sentimiento.
No hago esperanza de lo que no me pertenece, pero siento la tentación de soñarlo como mío. Me cuesta esfuerzo poner diariamente los muros para que no se me desborde este amor. He creado en mi un hueco sagrado para contenerte, donde jamás nadie, ni tú, podrá penetrar.