lunes, 9 de enero de 2012

Se piensa...

Se piensa en tantas cosas, en que tal o cual este bien, en que aquello o lo otro vaya bien; que al final no se tiene tiempo de pensar en uno mismo.


Es una equivocación querer ganarse a las personas. No hay que ganarse a nadie salvo a si mismo.


Cuando se es muy sensible, hay que cuidar que no sufra mucho el corazón. Desnudarlo siempre, exponerlo siempre, puede llevarlo a una ruptura.


¿Por qué escoger lo difícil pudiendo escoger lo fácil? ¿Por qué rodearse de los que a uno no le quieren, pudiendo estar rodeados de los que nos quieren? Es como estar tirando siempre piedras contra nuestro propio tejado.


Cuidar tu oso de peluche para que no se rasgue, para que no se rompa, no puede llevarte a tu destrozo.


Puede que si dejas al oso tranquilo, él mismo se haga resistente.


Puede que cuando tú te sientas bien, vuelvas a verlo y lo encuentres fuerte y lustroso. Si no fuera así… estaría de pasar.


A veces tenemos que confiar en la vida, en que ella teja lo que tenga que tejer. No siempre se requiere nuestra acción directa.


Sakkarah
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...