lunes, 27 de febrero de 2012

Gilipollas

En Madrid hay una calle llamada de Gil Imón, haciendo de travesaño entre el Paseo Imperial y la Ronda de Segovia, para más señas. Es una calle dedicada al que fue alcalde de la capital, D. Gil Imón, en los tiempos en que el duque de Osuna organizaba sus célebres bailes, a los que acudía la alta sociedad, para poner en el escaparate familiar a jovencitas de la buena cuna, como oferta casadera. A las damitas de entonces se les aplicaba el apelativo de "pollas", que en el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) llevan, como sexta acepción, figurada y familiarmente, el significado de jovencitas, algo que hoy prácticamente se ignora. La polla de entonces no tenía nada que ver con el significado de morbosas connotaciones por el que ha sido sustituido ahora.

El tal Don Gil era un personaje de relieve (la prueba está en que tiene dedicada una calle) y su nombre aparecía frecuentemente en los ecos de sociedad de las revistas del corazón de la época. El hombre se sentía obligado a responsabilizarse de sus deberes familiares, como buen padre. Tenía dos hijas (Fabiana y Feliciana) en edad de merecer, feúchas, sin gracia, y bastante poco inteligentes. Y se hacía acompañar por ellas a absolutamente todos aquellos sitios a los que, invitado como primera autoridad municipal, tenía que acudir.

-¿Ha llegado ya D. Gil?

-Sí, ya ha llegado D. Gil y, como siempre, viene acompañado de sus pollas.

Mientras D. Gil se encargaba de atender las numerosas conversaciones que su cargo de alcalde comportaban, sus pollitas iban a ocupar algún asiento que descubrieran desocupado, a esperar a que algún pollo (o jovencito) se les acercase, cosa que nunca sucedía. La situación, una y otra vez repetida, dio lugar a la asociación mental de tonto o tonta con D. Gil y sus pollas.

¿Cómo describir esa circunstancia tan compleja de estupidez? Los imaginativos y bien humorados madrileños lo tuvieron fácil: para expresar la idea de mentecato integral e inconsciente ¡Ya está!: Gil (D.Gil)-y-pollas (las dos jovencitas hijas suyas) = gil-i-pollas. Cundió por todo Madrid, que compuso esta palabra especial, castiza, nacida en la Capital del Reino y, después exportada al resto de España, ganándose a pulso con el tiempo el derecho de entrar en la Real Academia Española.

Desconocido

19 comentarios:

  1. Muy interesante, mira por donde ya no es una palabrota, vamos que ahora que van a decir los castizos madrileños.

    Me ha gustado mucho saberlo, no tenía ni idea.

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Interesante y curioso.
    Besitos.
    Mendiño.

    ResponderEliminar
  3. ¡¡Qué interesante!! Nunca habría imaginado que la palabra viniera de tan curiosa historia...

    Un saludo!!

    ResponderEliminar
  4. Muy bueno, Sak y verosímil. Me ha hecho mucha gracia porque no puedo evitar que sea uno de mis tacos recurrentes (a veces demasiado)y de los que abuso. A partir de ahora, lo mediré más, gracias a ti y tu erudición. Un beso grande.

    ResponderEliminar
  5. jajajajjajajaa... me has traído buenos recuerdos...

    Un beso!!

    ResponderEliminar
  6. Qué buena y educativa entrada. Gracias por iluminarnos, muchas veces ni siquiera sabemos lo que hablamos. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. jajajajajaja... mira de donde vienen esos nombres.

    Un fuerte abrazo.

    Salvador Pliego

    ResponderEliminar
  8. Si señora!!!! jajajaja...hace pocos dias en una charla de barra, después de unos vinos con unos amigos estuvimos buscando etimologicamente entre risas (o tal vez deberia decir etilicamente)el significado del palabro en concreto. La proxima vez voy a lucirme...

    Gracias amiga
    Besos

    ResponderEliminar
  9. Jajaja, Dino, a quién no le sale ese taco?

    Muchos besos.

    ResponderEliminar
  10. Jajaja, Sheol, gracias. Lo encontré y me gustó saberlo. Un beso.

    ResponderEliminar
  11. Salvador, me alegra mucho verte. Un beso.

    ResponderEliminar
  12. Jajaja, Victor, espero que después me lo cuentes :) Muchos besos.

    ResponderEliminar
  13. Estas reflexiones así me dejan siempre con ello.. pensando.. esos recuerdos.
    Qué interesante como siempre.


    Un abrazo
    Saludos fraternos.

    ResponderEliminar
  14. Bien traído, mi guapísima amiga, aunque me temo que se trate de una etimología popular, como aquellas tantas en las que incurría el bueno de Sancho en sus pláticas "amoescuderiles" con don Quijote. Pero como dicen los italianos "Se non è vero, è ben trovato".

    Nunca me he decidido a averiguar suficientemente la procedencia del palabro, pero me da que su casi seguro punto de partida está en la voz gilí 'tonto, lelo'.

    Por cierto, en alguna clase, me ha dado por soliviantar la atención de mis bachilleres (con los de la ESO no me atrevo) anotando en la pizarra: Soy, aunque polla, muy dura [...] ¡Vive el cielo, que me corro!. Luego, voy sofocando el incendio anímico explicando que son dos versos de la Fuenteovejuna de Lope y que "polla" vale, efectivamente, 'moza'; que lo de "dura" se refiere al talante de la susodicha; y que "correrse" se refiere a 'ruborizarse', esto es, a 'correrse la color a las mejillas' por vergüenza.

    Un besito teñido de rubor.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...