jueves, 8 de marzo de 2012

Desamor


La irrupción del desamor no tiene por qué ser siempre el anuncio de una mala nueva. En realidad, en la mitad de los casos, la finalización de un amor equivocado abre la perspectiva nada despreciable de no tener que sufrir durante otros treinta años o más la convivencia con alguien que no te quería o había agotado su capacidad de amar. No todo son pérdidas y sufrimiento acumulado en lo referente a este tema.


¿Cuáles son los remedios que están al alcance de cualquiera? La gran mayoría de los neurocientíficos recomienda, por supuesto, no encerrarse en sí mismo ahondando en el dolor de la extinción de un gran amor, sino sustituir esa emoción negativa por otra de igual intensidad pero de signo contrario. En pocas palabras: volverse a enamorar cuanto antes, mejor. Ahora bien, se trata de una solución muy imperfecta por la sencilla razón de que las personas sumidas en un gran desamor no están en condiciones ni tienen ganas de volver a enamorarse de inmediato, a no ser que cuenten con una ayuda muy especial.


¿Cuál es esa ayuda? Sencillamente, cambiar de entorno, de costumbres, de idioma si es preciso, de universo. Lo último que se debe hacer es continuar asomando la cabeza en los bares de siempre, seguir comprando el mismo periódico que antes se leía con la pareja o ir a los mismos cines o a ver idénticos escaparates que antaño.

Lo que la ciencia nos está descubriendo es que frente al desamor es imprescindible desaprender; una competencia de la que nunca se nos habló en la escuela o en la familia: el desaprendizaje. Lo importante siempre fue aprender y aprender; aunque fueran tonterías. Pero me gustaría saber a cuántos de mis lectores se les enseñó a desaprender. ¿Cuántos han conseguido por sus propios medios desaprender algo que no convenía, en absoluto, conservar en la memoria?

También es cierto que no hay mal que por bien no venga. Los individuos y países que más veces y más intensamente deben soportar las tristezas y el desamparo del desamor son también, obviamente, aquellos individuos y países con mayor capacidad emocional para amar. Solo puede producirse el desamor donde hubo antes mucho amor.

EDUARD PUNSET

7 comentarios:

  1. Vaya por delante mi enorme admiración por Punset. Ahora bien, no estoy del todo seguro de que utilice bien el término desamor, sobre todo a partir del tercer párrafo.

    El desamor es la falta de sentimiento amoroso, no la falta del objeto amoroso, propia de las rupturas. Por ello, estoy de acuerdo en que el remedio contra el desamor sea "volverse a enamorar", pero no lo estoy en que hayamos de rehuir bares, cines o, en general, cotidianidades antaño compartidas con un amor perdido. Si hemos de hacerlo, es porque todavía duele el amor; el problema, entonces, no es el desamor, el cual se halla más cerca del letargo indolente que del dolor pasional.

    En fin, ya lo decía (aunque en otro sentido) aquella canción: "Bares son amores...".

    Un beso.

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  2. totalmente de acuerdo Sak solo donde hubo amor y siente y se sufre el desamor...el vacio q produce el desamor es indescriptible, pero una situacion mas de la vida, me ha encantado el relato, siempre me identifico con lo q escribes, buen finde para ti!!! besos

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  3. De acuerdo Jn, aquí, en realidad está hablando de un amor, pero un amor no correspondido...

    Me alegra siempre verte:) Muchos besos.

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  4. Sím Escuchando palabras, Punset, me encanta. Aunque aquí va a tener razón Jn, que de lo que habla es de un amor no crrespondido. Esa persona que siente dolor, es porque ama y no es amado.

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  5. Me ha gustado mucho la idea del desaprendizaje. Es vital, considero. Desaprender principios que fueron enseñados como verdades, desaprender el aprendizaje incosnciente que nos va calando de los mas media, desaprender el desamor, desaprender el odio y el rencor, la envidia y la competición.

    En verdad, si se produce desamor, en el sentido de pérdida de objeto amoroso, es de sentido común desaprender las vivencias de lugares comunes con tal objeto, como dice Punset. No es el remedio, pero ayuda. El remedio real es hallar un nuevo objeto amoroso en el que volcar el amor propio y pasar a ser objeto del amor de los demás y aprender a verlo, a sentirlo, a palparlo.

    :)

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  6. Muy muy interesante y muy cierto lo que dices.Si bien,no siempre es fácil o posible,escapar de todo el entorno,de los tópicos,de la educación y dejar,en cierta forma, toda una vida atrás...

    Un gusto la lectura y el reencuentro.

    Abrazos

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