viernes, 18 de mayo de 2012

Él


Él no tenía por qué ser el mejor. Era uno más entre millones, superaba a otros y otros le superaban a él.

No podía pretender agradar a todas las mujeres, era modesto en la totalidad de su persona; pero un día, llegaría ella. Y ella solo tendría ojos para mirarle como si fuera único en su especie.

El cruce de dos miradas que el capricho de la vida ha puesto una frente a la otra. Alrededor de ellas, todo se oscurece.

No, el no tiene que competir, eso sería tomar un amor que no le pertenece. Nunca querría un amor forzado.

Sakkarah
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...