viernes, 18 de mayo de 2012

Él


Él no tenía por qué ser el mejor. Era uno más entre millones, superaba a otros y otros le superaban a él.

No podía pretender agradar a todas las mujeres, era modesto en la totalidad de su persona; pero un día, llegaría ella. Y ella solo tendría ojos para mirarle como si fuera único en su especie.

El cruce de dos miradas que el capricho de la vida ha puesto una frente a la otra. Alrededor de ellas, todo se oscurece.

No, el no tiene que competir, eso sería tomar un amor que no le pertenece. Nunca querría un amor forzado.

Sakkarah

8 comentarios:

  1. Anónimo dijo...
    Podrías hablar de mi o quizás solo sean semejanzas.
    Besos.

    Mendiño.

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  2. Eres infinita amiga. Me encantas. Saludos :)

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  3. Marisa, el amor se trasluce en la mirada :) Muchos besos.

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  4. No es de nadie, Mendiño, un supuesto :).

    Muchos besos.

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  5. Jajaja, Caminante, tú también me encantas. Un beso.

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  6. A veces solo hay que esperar, llegará, pero a veces desgraciadamente demasiado tarde. Un abrazo.

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  7. Muy bueno en verdad!! te deja pensando al respecto..
    Le invito a pasar por mi blog de poesía!! Saludos cordiales!!

    http://anastacia-esahian-poeta.blogspot.com.ar/

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