martes, 11 de septiembre de 2012

Recuerdo a Matría


Fue un día del azul septiembre cuando
bajo la sombra de un ciruelo joven
tuve a mi pálido amor entre los brazos,
como se tiene a un sueño calmo y dulce.
Y en el hermoso cielo de verano,
sobre nosotros, contemplé una nube.
Era una nube altísima, muy blanca.
Cuando volví a mirarla ya no estaba.

Pasaron, desde entonces, muchas lunas
navegando despacio por el cielo.
A los ciruelos les llegó la tala.
Me preguntas: «¿Qué fue de aquel amor? »
Debo decirte que ya no lo recuerdo;
y, sin embargo, entiendo lo que dices.
Pero ya no me acuerdo de su cara
y sé que un día la besé.

Y hasta el beso lo habría olvidado
de no haber sido por aquella nube.
No la he olvidado. No la olvidaré:
Era muy blanca y alta, y descendía.
Acaso aún florezcan los ciruelos
y mi amor tenga ahora siete hijos.
Pero la nube sólo floreció un instante:
Cuando volví a mirar, ya se había hecho viento.

Bertolt Brecht

7 comentarios:

  1. Simplemente precioso...gracias por mostrarmelo... :)

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  2. ¿De verdad es de Brecht? No lo conocía.

    "No la olvidaré: era muy blanca". Parece un pie de foto para la Marilyn de la entrada anterior.

    Un beso

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  3. Sí, Viene en barios sitios como de él :) Un beso, te dejo uno de ellos.

    Sí pega con Marilyn...

    Un beso

    http://palabravisual.blogspot.com.es/2008/06/bertol-brecht.html

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  4. ¿que sería de aquel amor? ..., tuvo que ser bello, tanto como el poema de Brecht que has dejado.

    Un enorme beso, Sakk

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  5. Bella historia del gran maestro!

    Gracias por recordármela.

    Un abrazo

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  6. Me inclino ante la poesía que compartes amiga..


    Siempre es un placer visitarte..
    Ya lo siento por no estar presente con mas frecuencia..



    Un abrazo
    Saludos fraternos..

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