martes, 30 de septiembre de 2014

Ni el más duro engrudo



Ni el más duro engrudo la sujetaría a una tierra inhóspita. Sus alas la transportaban a mundos llenos de alegría, donde la sonrisa siempre brotaba.

Había aprendido a escapar de la tristeza, y ya sabía tomar distancia de lo que transmitía oscuridad.

No era tan difícil trepar por el viento, odiaba las jaulas negras.


Sakkarah

6 comentarios:

  1. Casi me has descrito a mi, solo me falta estar en ese paisaje. Saltos y brincos

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  2. Preciosa imagen tan verde.

    Las alas siempre suelen transportarnos a un mundo mágico, alcémoslas muy altas.

    Un beso.

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  3. Saber escapar es un arte. Utilicemos nuestras alas.
    Mil besitos, Carmen.

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  4. Las jaulas no son lugares apropiados para quienes tienen alas.

    Dulces besos para volar.

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  5. Me gusta saltar brincar y si puedo cantar ,no me importa que me digan que lo hago rematadamente mal.

    Saludos

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  6. Es posible escapar de la tristeza y hecharnos a volar... Besos

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