miércoles, 14 de febrero de 2018

...



Al Igual que pasó con los dinosaurios, el tiempo hizo extinguir a los cuenteros. Niños de cuerpo gigante que sacaban un destello de inocencia de la mirada de otros hombres que paraban a escucharlos.

Los cuentos llevan el polvo dorado de los sueños rotos, y en un soplido, los cuenteros, dejaban salir las palabras como lluvia de oro. Empapaban la mente de los niños y los hombres. Ricos y pobres abrían sus ojos dejando asomar a sus niños dormidos. Querían escuchar lo que pudo haber sido y no fue. Querían oír hablar de ese mundo donde el mal había perdido todo su poder y el color ocupaba las calles y las plazas, los montes y los llanos.

Todos querían volar y desplegaban sus alas con la voz del cuentero. Sus palabras eran el queroseno de las almas.

Los cuentos eran semillas que irían creciendo de generación en generación. La tecnología les arrebató la voz; pero en cada uno de nosotros hizo morada la figura de el cuenta cuentos. Y muchas madres tomaron prestadas sus palabras para inocular la fantasía.

Sakkarah

12 comentarios:

  1. Los auténtico cuenteros desparecieron. Aquí, en Colombia se da como verdolaga una playa, una cuelga de cuenteros, que imitando a los tradicionales cuenteros, se han dedicado al comercio de la cuentería, hasta el grado de hacerle vulgar y pedestre.
    MI madre era una contadora natural de historias. Muchas de sus anécdotas (era costeña), observé que las referenciaba García Márquez en sus cuentos y novelas. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué bonito tener una madre que te cuente historias... Y después ver referencia de ello en los cuentos y novelas de García Márquez...

      Muchos besos, Carlos

      Eliminar
  2. En Zaragoza hay varios días que todavía están presentes los cuenta cuentos.
    Entre ellos está el día de San Jorge.
    Esta es una de las fotos.
    El artículo completo lo puedes ver aquí.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias!! Es muy bonito que sigan salvaguardando las tradiciones... y más cuando es una tradición tan bonita.

      Muchos besos.

      Eliminar
  3. Recuerdo un hombre ciego en las vacaciones en el pueblo...
    Era un cuentero.
    Y nos tenía a todos abducidos.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Qué bonito... Seguro que os tenía así, no me extraña. Me gustan los cuentos.

      Muchos besos, Toro.

      Eliminar
  4. Pero hay cuentos en la blogosfera.
    Y hay videos de cuentos leídos, de Asimov, Philip Dick, Bradbury.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pero no es lo mismo... Lo bonito es que alguien te los cuente de viva voz...

      Muchos besos.

      Eliminar
  5. Siempre quedará un cuentero, una abuela, un iluso, un soñador.

    ResponderEliminar
  6. Me encantan los cuentos.
    He llevado muchas veces a mis hijos al cuentacuento de la biblioteca...
    Y ahora, aunque son un poco mayores, a veces, me piden que les cuente los cuentos que me inventaba cuando eran más pequeño, sobre todo, los de Renato un helicóptero aventurero, esos les gustaba mucho.
    Besossss

    ResponderEliminar
  7. Yo pienso que es muy importante para los niños que su madre les cuente cuentos... Además eso desarrolla la imaginación de un niño. Imaginar es crear...

    Muchos besos.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...