miércoles, 14 de febrero de 2018

El joven Isaac Newton



– Es tan pequeño que cabría en una botella de cuarto.
– Tiene razón, señora —contestó el ama—. Ha nacido prematuramente y, aunque no pretendo alarmarla, es posible que no viva mucho tiempo.
– Ya lo sé, ya lo sé —la joven mujer miró dulcemente a su recién nacido— Es tan pequeñito… Él es lo único que me queda de mi marido y voy a perderle —añadió entre sollozos—

Newton nació el día de Navidad de 1642, el mismo año en que moría Galileo. Nadie esperaba que sobreviviera, pero lo hizo. Su madre, la joven viuda de un pequeño terrateniente analfabeto, agobiada por el peso de una granja que administrar, no tardó mucho en casarse. Su nuevo marido, el reverendo Barnabus Smith, no soportaba a su hijastro, un niño hosco y colérico.

– Lo voy a enviar con la madre de su padre.
– Pero…
– No hay peros que valga. Que se vaya con su abuela.

Y allí creció, a sólo dos kilómetros y medio de la casa que le vio nacer, lejos de su cariñosa madre y de su odioso padrastro.

– ¡Un día os voy a quemar la casa con vosotros dentro! —les espetó un día.

Malhumorado y pendenciero, a los veinte años escribió una lista con sus pecados juveniles donde, entre otros, admitía «desear la muerte a algunos y confiar en que se produjese». Por el contrario, cuando los ojos de Newton se posaban en la Naturaleza todo cambiaba. Reflexivo y brillante como pocos, de niño era conocido por saber decir la hora mirando al Sol y por su sempiterno despiste, producto de la fascinación que el mundo le provocaba.

Un día, le encargaron ir a buscar al ganado que pastaba en el campo:

– ¿Alguien sabe si ha vuelto Isaac? Hace una hora que le mandé por las vacas.
– Pues no, aún no ha regresado.
– Vete a buscarle, que seguro se ha quedado embobado con algo.

Después de caminar un rato, el criado descubre a lo lejos al joven Newton, parado sobre un pequeño puente de madera y mirando atentamente el fluir del agua bajo sus pies.

– Pero… ¡Isaac! ¿Qué demonios haces ahí? Tu madre se va a enfadar. Todavía no ha olvidado el día que te mandó por los caballos y volviste montado en uno y con las bridas del otro, sin darte cuenta que se te había escapado —el criado suspiró—. Te espera una buena. ¡Señor! ¡Qué despistado eres! ¡Así no vas a ser nadie en la vida!

En la escuela, Newton raramente estudiaba y siempre llegaba tarde, pero cuando se acercaba el final del curso se esforzaba y superaba a sus compañeros en los exámenes. No es de extrañar que no fuera un chico muy popular entre sus compañeros.

Una vez terminada su instrucción decidió marchar a Cambridge. Una decisión aplaudida por todos: hasta los mismos sirvientes pensaban que no servía para nada excepto para la universidad.



Fuente: https://masabadell.wordpress.com

20 comentarios:

  1. "No servia para nada excepto para la Universidad" una frase memorable, casi lapidaria. Que suerte de que llegara. Un abrazo

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    1. Ya ves, cuando no le daban importancia al estudio...

      Muchos besos.

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  2. !Pues vaya "regalito". No entiendo que nadé pueda amar a la naturaleza y no sea capaz de amar al prójimo.
    Besos.

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    1. A lo mejor es porque le había hecho daño, ya ves que el padrastro no le quería...

      Muchos besos, Juan.

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  3. No sabía nada de la infancia de Newton.
    Gracias por compartir, Gracias.
    Besoss

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    1. Gracias a ti por hacerme compañía :)

      Muchos besos, Maite.

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  4. Se conocen anécdotas sobre Newton, sobre que hizo unos cálculos sobre los movimientos de los planetas. Y que los perdió, por lo que tuvo que hacerlos de nuevo. Y de eso surgió un libro que revolucionó la ciencia.
    O sus experimentos con mercurio, para practicar la alquimia.

    Pero no conocía eso de que fue prematuro, de que su madre era joven amorosa con él.

    Tan inútil era que revolucionó la ciencia y sigue siendo uno de los referentes de la ciencia.

    Besos.

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    1. Así es la vida y los juicios que hacemos las personas...

      Muchos besos, Demiurgo.

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  5. Buenas tardes, Carmen:
    Desconocía la biografía de Newton; y me ha sorprendido saber que era alguien tan iracundo.
    Un abrazo, Carmen.

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    1. Ya ves... con un padrastro así... quizá por eso lo era...

      Muchos besos, Nino.

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  6. A veces las apariencias nos engañan y en este caso se puede decir que fue así ..un niño que no se daba un duro por él , ni tan siquiera por su vida y mira lo que llego a ser..
    Nunca hay que menospreciar a las personas por las apariencias pq quizás algún día nos den la formula magistral de algo nuevo para mejorar la vida de los seres humanos.
    Muy buena la información una cosa más para guardar en nuestro disco duro.
    Un fuerte abrazo feliz día.

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    1. Tienes toda la razón, es así :)

      Muchos besos y feliz día.

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  7. Y asi hay gentes que solo sirven para trabajar en la universidad o instituciones publicas

    Besos

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  8. Desconocía la biografía de este gran polifácético físico y me ha sorpendido, seguiré ñeyendo más sobre él.Besicos

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    1. Sí, parece muy interesante.

      Muchos besicos, Charo.

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  9. Con Newton, pasaba con el inveterado apartheid de las mujeres, cuando trataban de emanciparse: "qué va estudiar, si las mujeres solo sirven para la cocina, y hacer hijos". Un abrazo. Carlos

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    1. Ya ves... tienes razón.

      Muchos besos, Carlos.

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  10. Me ocurre lo mismo que a la mayoría de los comentaristas, no conocía estos detalles de Newton, gracias por compartirlos.
    Besos

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