jueves, 28 de junio de 2018

Últimas palabras


¡Viva Iria Flavia! – Camilo José Cela (a su pueblo de nacimiento).

Doctor, ¿no cree que habrá sido el salchichón? – Paul Claudel.

¡Más luz! – Goethe (pidiendo que corrieran una cortina de la ventana).

Está bien – Kant (sobre un caldito que le acercaban a los labios).

Tienes que irte – Descartes.

Llamad a Brianchon, llamad a Brianchon – Balzac (Brianchon era el médico de una de sus comedias, así que murió mezclando realidad y ficción. Genial).

Tengo sueño – Fernando VII.

Lo sabía, maldita sea, lo sabía, nací en un hotel y moriré en un hotel – Eugene O’Neil.

Podéis iros, me encuentro perfectamente – H.G. Wells.

Buenas noches – Lord Byron (se despidió y se fue a dormir).

Aplaudid, amigos, la comedia se acaba – Beethoven (postrado en la cama).

Estoy harto de todo – Winston Churchill.

No deseo otra cosa que morir – Jane Austen (a su hermana Casandra).

Hacía mucho tiempo que no bebía champán – Anton Chejov (sabiendo que iba a morir y dirigiéndose a su mujer).

LSD, 100 microgramos – Aldous Huxley (le pedía su mujer una inyección de LSD para morir drogado).

Ahora, buen hombre, no es momento para hacer enemigos – Voltaire (respondiendo al sacerdote que le preguntaba si renunciaba a Satán).

Bueno, debo arreglar mis almohadas para otra noche cansada. ¿Cuándo terminará esto? – Washington Irving.

Máteme, o es un asesino – Kafka (pidiendo a su médico que le inyectara una dosis mortal de morfina, debido a los dolores de la tuberculosis.

Llevaos esas almohadas, no las necesitaré más – Lewis Carroll.

Tan sólo no me dejéis sólo – John Belushi (después de inyectarse las drogas que le matarían).

Al contrario –Henrik Ibsen (corrigiendo a la enfermera que le decía a alguien que Ibsen se encontraba mejor).

Me han disparado – John Lenon.

Espero no haberos aburrido – Elvis Presley (dirigiéndose al público de su último concierto).

No es nada, no es nada – El archiduque Francisco Fernando (tras el atentado de Sarajevo).

Dejadme ir a la casa del Padre – Juan Pablo II.

Bebed por mí, bebed a mi salud, yo ya no puedo beber más – Picasso.

¡Mozart! – Gustav Mahler.

Lo triste es que me voy con tanto por decir – Bartok.

¡Qué pena morir, cuando me queda tanto por leer! – Menéndez Pelayo.


Fuente:https://www.curistoria.com
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