miércoles, 4 de abril de 2018

Convocatoria Juevera (Semana Santa)






Era una niña y el amor te hace ser tan impetuoso que quedó embarazada. Eran tiempos difíciles, de mentes sumamente cerradas donde solo importaban las apariencias. Una avalancha de tristeza y de problemas se le echo encima. Sus padres no quisieron saber nada de ella, ni del niño que venía en camino, con lo que el novio se casó con ella, como estaba mandado en aquellos tiempos y la llevó a casa de sus padres a vivir. 

Eran tiempos difíciles también en lo económico, y en aquel barrio gitano donde los padres de su novio tenían la tienda había bastante pobreza. Se trabajaba de sol a sol y se fiaba casi todo.

Su marido era cofrade del Cristo de la Sangre, llamado Cristo de los gitanos y de la virgen Dolorosa, Lola para los de su barrio. La habitación de ellos tenía la ventana cubierta con un tapiz del Cristo en la fachada, y ante Él, año tras año, en esa misma habitación fue dando a luz hasta nueve hijos, de los que le sobrevivieron siete. También, año tras año era testigo de los litigios y cantos que se hacían ante el Cristo. Daba igual que hora fuera, ni si estaban durmiendo, que allí iban a cantarle los gitanos y a pedirle que intercediera en sus peleas, o agradecerle sus reencuentros.

El trabajo era duro, no solo era la casa y la tienda, sino también sus siete pequeños hijos. Todos ellos, según nacían pasaban a formar parte de la cofradía y a ser socios del Sevilla. Con pocos meses ya vestían de nazarenos en las procesiones, donde su padre era costalero. Todos irían creciendo sanos y fuertes para terminar llevando los dos tronos.

Eran payos, pero se habían criado en el barrio gitano y orgullosos estaban de ello. Todos estudiaron y llegaron a tener una vida holgada. El Cristo que les vio nacer no les había dejado de la mano, ni su Lola, a la que mecían como nadie más podría hacerlo.

Ella, ya muy mayor no dejaba de asistir a las procesiones, donde sus hijos portaban los tronos y las hijas salían con mantilla. Había pasado tanto y el trabajo había sido tan duro… Pero merecía la pena, amaba la vida y se sentía agradecida cuando juntaba a su gran familia alrededor de la mesa.



Sakkarah


37 comentarios:

  1. Me has sorprendido sobremanera, mi preciosa Carmen, me ha encantado tu historia, me ha hecho sentir ese recogimiento.

    Mil besitos y feliz noche.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, preciosa, siempre tan amable conmigo.

      Mil besitos, feliz noche.

      Eliminar
  2. Preciosa historia que me da la sensación de que es real.La imagen del Cristo es impresionante.Besicos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Charo, me alegra si te gustó :)

      Montón de besos.

      Eliminar
  3. Hola Carmen, una historia fuera de lo común sorpresiva, encantadora, gracias por compartirla,,,saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti por venir y por tus palabras :)

      Muchos besos, Lobo.

      Eliminar
  4. Así tal cual, así pudo ser, parece como si el Cristo del tapiz te hubiera chivado la historia, el mismo que hizo hombres a los churumbeles que luego lo bailaban. Has escrito un apunte de novela, podrías seguir. Abrazos y aplausos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja, pobres lectores si yo escribiera novelas :)

      Mil besos y mil gracias.

      Eliminar
  5. Una bonita historia de superación y sobre todo de fe al Cristo de los Gitanos .
    Un abrazote .

    ResponderEliminar
  6. El reflejo de lo que pueden ser las tradiciones familiares y en cuestión en tradiciones las religiosas suelen tener ese arraigo.

    Dulces besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, Dulce, por aquí mucho arraigo tienen.

      Dulces besos.

      Eliminar
  7. Y fueron felices y comieron perdices.

    :)

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, la vida no es un camino de rosas... Ella lo tuvo que pasar bastante mal, es hora de que hoy por lo menos disfrute algo :)

      Muchos besos.

      Eliminar
  8. Qué historia tan bonita, y puede hasta ser real. La tradición y la fe de nuestros mayores... reunir a toda la familia. Te aplaudo, Carmen. Te relato me ha emocionado y me has recordado a mis abuelos.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, guapa, sí puede ser muy real :)

      Montón de besos.

      Eliminar
  9. Qué bonita entrada y me gustó la canción que acompañó (de Julieta Venegas?)
    Muy a menudo olvidamos que la Felicidad está en pequeños momentos del día a día, como reunir a la familia.
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es cierto, en momentos así está la felicidad...

      Síiii es Julieta Venegas :)

      Muchos besos.

      Eliminar
  10. Buenos días, Carmen:
    Enhorabuena por tu relato, compañeramejor de los tiempos para la amdre.: su lectura produce emoción, logras que sintamos lo que cuentas.
    Eran tiempos difíciles, pero mantener viva la ezpereanza hizo que el peor de los tiempos para la niña se convirtiera en el mejor de los tiempos para la madre.
    Feliz jueves, Carmen.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tus palabras, Nino. Mantener viva esa esperanza hizo que tuviera muchos motivos para ser feliz.

      Muchos besos.

      Eliminar
  11. No tengo la menor duda, la historia es real, aunque esté recién inventada. El escrito tiene tanto palpito, tanta enjundia y tanta verdad, que lo de menos es buscarle el árbol genealógico.
    Con ello quiero decir que me ha encantado y que bien merecería ahondar en esa saga "paya", en un pueblo gitano.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. :) Muchas gracias, Juan, me hacen ilusión tus palabras.

      Muchos besos.

      Eliminar
  12. Hola, Sakkarah
    Que relato mas bonito y emotivo.
    La fe que mueve montañas, fue el pedestal de la supervivencia de su familia.
    Me encanta la trama y los personajes con los cuales elaborastes este relato de semana santa.
    Te quedo genial!
    Abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, preciosa, me alegra si te gusta :) Tú que eres la reina de los relatos :)

      Un beso grande.

      Eliminar
  13. Creo que es la primera vez que visito tu blog y me ha encantado lo que escribes, soy andaluza de nacimiento pero (hay pero!!!) no he vivido nunca una semana santa en el sur. Tu historia denota vida, corage y devoción tres ingredientes preciosos. Encantada de haber venido, besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues me hace mucha ilusión tu visita, Molí.

      Yo no soy andaluz, pero adoro Andalucía, viví bastantes años allí.

      Muchas gracias!! Yo si que estoy encantada de tu visita. Mil besos.

      Eliminar
  14. Es una bonita historia, Carmen, a pesar de las adversidades
    Un beso

    ResponderEliminar
  15. Muchas mujeres podrían pensar qué escribías sobre ellas.
    Duro y bello tú relato...lo sentí en la piel del alma.
    Gracias por participar.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Lucía por tus palabras.

      Gracias por estar aquí.

      Un beso muy grande.

      Eliminar
  16. Una historia que bien puede tratarse de real, porque retrata la vida de muchas mujeres de esa época.
    Besos.

    ResponderEliminar
  17. Guao. Un relato lleno de sentimiento y dureza, de emoción hasta el final. Una perspectiva más de lo que puede llegar a significar la Semana Santa.
    Un besazo preciosa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, Dafne por venir y por todo.

      Muchos besos.

      Eliminar
  18. En muchos de los barrios de las ciudades de nuestra Andalucía ha sido normal la convivencia pacífica entre payos y gitanos. Tu historia, no sé si inventada, ha podido ser perfectamente real la incomprensión de un embarazo no deseado, el abandono por parte de aquellos que deberían haber sido los principales apoyos y la lucha posterior por formar y llevar adelante una familia en circunstancias adversas. situaciones comunes de una España no tan lejana.
    Me ha gustado tu relato.
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por venir y por tus palabras, Pepe.

      Muchos besos.

      Eliminar
  19. Entre la tradición y la familia. Un abrazo. carlos

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...