domingo, 10 de junio de 2018

Catalina la grande


Catalina la Grande, la reina tirana que presumía de amantes

Fue una de las mujeres más poderosas de la historia, faro de la Ilustración y déspota con su pueblo.

La emperatriz Isabel I había logrado una precaria estabilidad al derrocar al zar Juan VI, un bebé que apenas caminaba al que aisló en una celda y que creció sin contacto humano con nadie que no fueran sus guardas, en estado casi salvaje.

A partir de ese momento, se dedicó a preparar el trono para su sobrino, el futuro Pedro III. Para buscar descendencia, le casó con una oscura princesa también alemana, Sofía de Anhalt-Zerbst. Pero, al contrario que su marido, ella no dudó en mostrar un gran fervor por lo ruso, aprendió el idioma a marchas forzadas, se convirtió sin problemas a la religión ortodoxa y adoptó el muy eslavo nombre de Ekaterina (Catalina).

Ante la evidencia de la esterilidad del Gran Duque, la emperatriz Isabel hizo la vista gorda para que Catalina diese comienzo a la que fue una larga lista de amantes. Finalmente, llegó el vástago, que fue arrancado de los brazos de su madre por la emperatriz para ser educado directamente por ella como futuro zar.

Cuando Isabel murió, la corona pasó a su sobrino. Pero fue un reinado efímero. El zar fue "invitado" a abandonar San Petersburgo y retirarse a una propiedad en el campo para ser sustituido por su mujer, y un año después apareció asesinado. Que su esposa estuviese al tanto o no, es un misterio, aunque lo cierto es que se señaló de ello a su amante, Alexei Orlov.

Comenzó entonces un reinado que reveló la enorme complejidad de la personalidad de Catalina. Se esforzó por convertirse en la auténtica protectora de la Ilustración. Mantuvo una intensa correspondencia con Voltaire y ofreció a Diderot acoger la Enciclopedia cuando ésta fue prohibida en Francia. Dio asilo a los jesuitas expulsados de España para que formaran a la élite, fue la primera en vacunarse para fomentar la extensión de las vacunas en Rusia, fundó el Hermitage y comenzó a llenarlo con la impresionante colección artística que hoy es una de las más importantes del mundo.

Escribió unas memorias y obras de teatro, e incluso hizo un amago de formar una especie de Parlamento, que terminó disuelto sin haber llegado a nada productivo. Sin embargo, aunque modernizó la Administración, la situación de los siervos bajo su imperio no sólo no mejoró, sino que vieron aún más deteriorada su situación, convirtiéndose de facto en esclavos propiedad de la nobleza. Para ellos, fue una déspota nada ilustrada.

Eso sí: llevó el imperio ruso hasta límites increíbles durante su largo reinado.

En lo privado, también rompió moldes. Tuvo una larga lista de amantes, especialmente jóvenes, a los que favoreció con títulos y cargos (el más importante fue el militar y estadista Grigori Potemkin, artífice de la expansión rusa), y a los que mantenía en palacio. Y disfrutó especialmente de los placeres eróticos, hasta el punto de que diseñó una habitación con los más refinados artilugios. Algo escandaloso para una mujer, aunque fuese habitual en muchos de los autócratas de todas las épocas. Por eso, se extendió el malicioso rumor de que su muerte le sobrevino cuando intentaba ser penetrada por un caballo. En realidad, fue por una apoplejía que, según algunas versiones, le habría sobrevenido en el retrete. Ése habría sido el final de la Gran Emperatriz de Todas las Rusias.


Autor: Miguel A. Delgado

8 comentarios:

  1. Buenas tardes, Carmen:
    Me encanta tu criterio para seleccionar estas semblanzas de personajes históricos o elegir reflexiones ajenas. Los textos que compartes son amenos y me llevan siempre a aprender o reflexionar.
    Feliz tarde, Carmen.

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    1. Me alegra si te gustan, Nino.

      Muchas gracias!!

      Montón de besos.

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  2. Hola Carmen.. Mujer, y tu dices que se aprende de mí, modestamente esto es una lección magistral, y además apasionadamente bien relatada..
    Un abrazo..

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    1. Muchas gracias, pero en tu blog se aprende más :)

      Muchos besos, Llorenç

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  3. Un buen texto donde nos dejas los entresijos de esta mujer que se la catálogo de muchas cosas pero vamos a quedarnos que ella fomento las escuelas para al menos los niños de los nobles lo cual ya al menos se declinó por la cultura y educación , si entramos en el cotilleo , hay varias versiones sobre sus gustos sexuales ...Para que luego digan que las 50 sombras de Grey son escandalosas .ejhhh..Un abrazo guapa y gracias por ilustrarnos .

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    1. Sí, quedémonos con lo bueno :)

      Muchas gracias, bonita y un beso grande.

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  4. Me fascina la Historia y siempre se aprende algo nuevo cuando se lee sobre personajes tan conocidos cómo Catalina La Grande, me ha gustado muchísimo.Besicos

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    1. Me alegra que te guste, Charo.

      Mil besos, guapa.

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